Gudula Meinzolt: Quisiera preguntarte algunas cosas sobre tu película de ficción Antuca, cómo surge, con quién se hizo la película? Es una película del 1992, pero ahora, pues, tiene una resurgida, una resurrección, después de ya bastante años, como unos 30 años, y vamos a hablar sobre eso también.
María Barea: Bueno, este proyecto, podría decir que empezó por 1980, cuando investigaba para la producción y realización de una película documental en El Planeta, uno de los llamados pueblos jóvenes o barriadas de la ciudad de Lima. La idea era mostrar las iniciativas de las mujeres organizadas para luchar por la sobrevivencia de la familia y por sus derechos fundamentales.
En El Planeta, conocí muchas mujeres, casi todas de origen andino, campesinas quechua hablantes, que habían venido a la capital para hacer el trabajo doméstico, pero con la ilusión de estudiar, sin embargo, la mayoría eran analfabetas o semianalfabetas. Los testimonios que pude recoger, como parte de mi investigación, me conmovieron. La historia era siempre la misma, con matices, los mismos abusos, el mismo sufrimiento, eran cientos de miles de mujeres, incluyendo niñas y adolescentes que vivían en condiciones de semi esclavitud y esto estaba como normalizado. Pensé entonces que ese era el tema en el que debía profundizar con miras a hacer una película.
Constitución de Warmi Cine y Video
Pasaron varios años, estuve involucrada en otros proyectos sin perder de vista el tema de las trabajadoras del hogar. Ya en 1988, con otras compañeras cineastas constituimos Warmi, Colectivo Cine y Video, con el objetivo de producir y difundir películas que aborden la problemática de las mujeres. Hacía tiempo que mantenía contacto y amistad con dirigentes de la Asociación de Trabajadoras de Hogar, allí conocí también a Vittoria Savio, una voluntaria italiana, profesora de matemáticas, mujer muy carismática y muy sensible al drama que vivían muchas de estas niñas que eran invisibles para la sociedad peruana. Ella fue una de las que más se entusiasmó con el proyecto, me incentivó y nos apoyó también para conseguir algunos recursos.
El video documental Porque quería estudiar
Primero grabamos algunos testimonios en video con chicas que estaban organizadas en la asociación, a manera de casting, pensando en un largometraje de ficción orientado a un gran público, pero estos testimonios eran tan fuertes que conversando con Vittoria surgió la idea de proyectarlos a otras chicas que iban a las escuelas nocturnas y que vivían prácticamente en cautiverio, con la idea de motivarlas a que cuenten sus propias historias, a que pierdan el miedo y así poder orientarlas. Así fue, las chicas empezaron a abrirse y a contar sus vivencias, por lo general había una dependencia psicológica que no les permitía escapar de ese mundo. Finalmente, con este material es que realizamos el video documental que llamamos Porque quería estudiar y logramos conseguir un material rico para un trabajo de base y un poquito más de recursos para producir Antuca de parte de instituciones europeas.