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Revistas de novelas cortas

Las colecciones de novelas cortas argentinas vivieron su gran época en el período entre 1917 y 1926. Siguiendo la aparición de La novela semanal, surgieron docenas de proyectos de colecciones de éxito dispar. También los autores variaron: las distintas colecciones publicaron desde autores de literatura universal y escritores conocidos del mundo hispanohablante contemporáneo, hasta escritores estrictamente locales y desconocidos.

La primera y hasta el día de hoy la más conocida de las colecciones de novelas cortas argentinas fue La novela semanal (1917-1954). A partir de 1926 se transformó en un magacín de formato grande y contenido variado, pero siguió publicando abundante narrativa.

No tan longevas como La Novela Semanal pero también exitosas fueron por ejemplo las colecciones La novela del día (1918-1924), La novela de la juventudhttp://resolver.iai.spk-berlin.de/IAI000051B000000000 (1920-1922), La novela universitaria (1921-1922), La novela argentina (1921-1922), La novela nacional (1920-1922), La novela para todos (1918-1919) o La novela universal (1920-1921), presentes en la colección con fondos muy extensos.

No solo en Buenos Aires se fundaron colecciones de novelas cortas, sino también en Rosario, Córdoba, Tucumán, Mendoza, Bahía Blanca y La Plata. La novela del interior (1920) se editaba en Córdoba. En la contratapa del número cuya ilustración se ve a la izquierda, se convoca a un concurso dirigido expresamente a escritores del interior argentino, noveles y consagrados.

Todas las colecciones de novelas cortas coincidieron en la forma narrativa breve, pero no todas eligieron la denominación “novela“:
El cuento ilustrado (1918), dirigida en un comienzo por Horacio Quiroga (1878-1937), publicaba relatos ilustrados igual de extensos o de breves que las “novelas” de las otras colecciones. A pesar del gran nivel de sus autores y de sus ilustradores, o justamente debido a ello, esta publicación no pudo mantenerse mucho tiempo, y después de 31 números semanales dejó de salir.

Un destino similar debió enfrentar la colección de novelas cortas argentina de fundación más tardía de que se tiene noticia: Nuestra novela, creada en junio de 1941. El escritor hispano-cubano Alberto Insúa (1885-1963) publicaba cada semana textos ilustrados de autores contemporáneos conocidos. Después de los primeros 17 números debió reducir el ritmo de edición, haciéndolo quincenal, y eliminó las ilustraciones. Pese a ello, la colección dejó de salir ya a fines de 1941. El nieto de Insúa, Alberto Álvarez Sánchez-Insúa (1942-2011) se dedicó más adelante a investigar las colecciones de novelas cortas españolas y fundó la serie Literatura Breve en Madrid, el trabajo más abarcador publicado hasta la fecha sobre las colecciones de novelas en lengua española.



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